Una noche luminosa de 2016, refulgente el rostro con Dios sabe cuántos miliGAUSS de rayos X procedentes de la pantalla del ordenador que tenía delante, andaba yo navegando […]
Una noche luminosa de 2016, refulgente el rostro con Dios sabe cuántos miliGAUSS de rayos X procedentes de la pantalla del ordenador que tenía delante, andaba yo navegando […]